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Arroyo seco

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Horarios

Martes a domingo de 10:00 a 18:00 hrs (último recorrido sale a las 16:00 hrs) en el CAV´s de la zona arqueológica se conforman grupos de 15 personas aproximadamente, saliendo cada media hora para el recorrido que tiene una duración 1 hora y media.

Descripción

El sitio arqueológico Arroyo Seco está integrado por una planicie y dos pequeñas elevaciones naturales de relevante valor paisajista, donde se ubican los conjuntos pictóricos que le confieren a lugar su valor patrimonial y que lo distinguen como una de las concentraciones de arte rupestre más importantes del país.

El especialista explicó que sólo se muestra 25 por ciento del total de los motivos pictóricos, ya que se cuenta con 46 espacios con grafías, aunque ahora se abren al público solo dos elevaciones rocosas que los contienen.

Algunas de las grafías son representaciones humanas en actividades como la caza o danzando en pequeños grupos. También hay motivos zoomorfos: zorros, coyotes, perros y venados; águilas, lagartijas y ranas, e insectos como arañas o alacranes, así como vegetales, como la planta de maíz o quizá de peyote.

se definen cinco etapas de poblamiento que corresponden a los diferentes periodos donde fueron plasmadas las pinturas. La primera sería por lo menos 7000 a.C., podría ser antes pero aún no se cuenta con toda la información. Esto fue durante la etapa del nomadismo pleno hasta aproximadamente 200 o 400 d.C., cuando las sociedades hegemónicas del centro de México, Teotihuacan principalmente, inician la colonización del norte. La segunda etapa de arte rupestre dataría de 400 antes de nuestra era a 1100 de la época actual, periodo donde conviven directamente las sociedades de cazadores-recolectores y las hegemónicas. La tercera sería de 1100 d.C. a 1500 d.C., lapso al que se le llama la ‘época chichimeca’, donde los territorios en cuestión son abandonados por las sociedades agricultoras y recuperados por los cazadores-recolectores. La cuarta etapa abarcaría la época virreinal, y la última, relativa al arte rupestre del siglo XIX y principios del XX, sucede durante la colonización de una parte de la Sierra Gorda queretana y guanajuatense por parte de criollos y mestizos, entre otros.
Reseña Histórica

ZONA ARQUEOLÓGICA ARROYO SECO La memoria de los ancestros El sitio arqueológico de Arroyo Seco, ubicado en el Municipio de Victoria, en el nororiente de Guanajuato, es quizá uno de los sitios arqueológicos de pintura rupestre más importantes de la entidad; llama la atención por la gran cantidad de grafismos que contiene, así como por la variedad y riqueza iconográfica que presenta. Asiento de cazadores-recolectores desde épocas ancestrales, estas sociedades dejaron plasmadas en cuevas, abrigos y frentes rocosos, una gran cantidad de motivos pictóricos que reflejan una parte fundamental de su forma de vida y de su cosmovisión. La población de Victoria, antiguamente conocida como San Juan Bautista Xichú (o Xichú de Indios), se localiza en el centro de un pequeño y fértil valle cruzado por el cauce de un río que está seco la mayor parte del año; se encuentra en una entrada natural que desde la Mesa del Centro conduce hacia la Huasteca y las zonas más escarpadas de la Sierra Gorda. Los cerros que rodean el valle están compuestos por tobas suaves, que la acción del viento y el agua han modelado hasta crear un paisaje de características singulares: caprichosas columnas a manera de extravagantes esculturas de piedra, que fueron particularmente aprovechadas para plasmar los motivos rupestres. Aunque la fundación definitiva de Victoria se remonta a 1580, el valle y la región circundante estuvieron habitados desde tiempos inmemoriales por diversos grupos de cazadores-recolectores y agricultores. Durante la segunda mitad del siglo XVI, los españoles y sus aliados otomíes llegaron a estos parajes y se enfrentaron durante décadas a los belicosos “chichimecas”, que intentaban proteger sus ancestrales territorios de sustentación. A raíz de esos enfrentamientos, los cazadores-recolectores corrieron con diversa suerte: algunos se refugiaron en inexpugnables reductos de la Sierra Gorda, mientras que otros fueron sometidos y confinados en misiones a cargo de los religiosos. La mayor parte murió de hambre y de enfermedades traídas por los españoles, hasta casi perderse en la memoria el recuerdo de su paso por esta región. A pesar de ello, se conserva un legado que atestigua su presencia en estas tierras y que refleja su rica y compleja cosmovisión: las pinturas rupestres plasmadas en cuevas, abrigos, frentes rocosos y columnas. Hasta fechas recientes se habían localizado poco menos de 30 sitios de arte rupestre en Victoria y sus alrededores, pero gracias al trabajo de campo iniciado con proyecto “Arte rupestre en la cuenca del río Victoria”, el número se está incrementando. El que existan tantos sitios arqueológicos con manifestaciones rupestres en las inmediaciones de un valle tan pequeño indica la importancia que debió tener este paraje en la cosmovisión de los antiguos cazadores-recolectores. Las razones que los impulsaron a plasmar en la roca motivos que reflejan su forma de pensar pudieron ser variadas, pero con toda probidad tenían un importante componente ritual. Los sitios de arte rupestre de la región presentan características muy heterogéneas: algunos tienen apenas un puñado de dibujos, mientras que otros están compuestos por varios centenares, lo que podría indicar que existió una jerarquización de lugares y, en consecuencia, que algunos frentes o abrigos fueron más relevantes que otros. Los colores más empleados fueron el rojo y el naranja, seguidos del amarillo y el negro; ocasionalmente se encuentran motivos pintados en blanco, que por regla general pertenecen a tradiciones pictóricas tardías, particularmente de la época colonial o posterior. Si bien una gran cantidad de motivos son monocromos, un rasgo que distingue al arte rupestre de Victoria son los elaborados en dos y hasta tres colores, usualmente en composiciones de rojo y amarillo o rojo y negro; en casos menos frecuentes, se encontraron motivos en los que se combinaron los tres colores. La técnica más común fue el delineado, y en menor medida, la tinta plana y la impresión de manos en positivo; hasta el momento no se han localizado ejemplos de manos al negativo. Es probable que los materiales utilizados en la preparación de los tintes sean en gran parte de origen mineral, como los óxidos de hierro para las tonalidades rojas, aunque no se descarta la posibilidad de que se hayan empleado productos de origen orgánico o una combinación de ambos.
Costos y Servicios

Cuenta con museo de sitio. Información: Instituto Estatal de la Cultura de Guanajuato, 014731022700 Ext 133 correo electrónico: jlvazquezg@guanajuato.gob.mx Centro INAH Guanajuato 01 (473) 733 10 69, 733 08 57 y 733 08 58. correo electrónico: delegacion_gto@inah.gob.mx
 
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Fecha de última modificación: 28 de mayo del 2018, 15:43
Información proporcionada por:
Red Nacional de Información Cultural
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